Desde pequeño me ha resultado interesante entender el comportamiento humano. Ya en la adolescencia empecé a interesarme por la psicología y la filosofía y al llegar a la treintena por la lectura de los clásicos y las filosofías orientales. Así que cuando descubrí a Daniel Kahneman, James Montier o Nasim Taleb no tardé mucho en enamorarme del estudio del behavioral finance o finanzas conductuales.

No es el propósito de esta entrada profundizar sobre este campo así que solo daré unas pinceladas sobre el mismo.

Pensar rápido, Pensar despacio de Kahneman es uno de los libros que más impacto ha causado en mi forma de pensar. En él Kahneman profundiza sobre los dos modos de pensamiento del ser humano: el Sistema 1, rápido, intuitivo y emocional, y el Sistema 2, más lento, reflexivo y racional.

El primero proporciona conclusiones de forma automática, y el segundo, respuestas conscientes. Lo curioso es que, en la mayoría de las ocasiones, no reflexionamos sobre cuál de los dos ha tomado las riendas de nuestro comportamiento, cayendo en una serie de sesgos conductuales. Kahneman profundiza sobre la heurística de los juicios y detalla  las dificultades del Sistema 1 para pensar estadísticamente. Expone nuestra incapacidad para reconocer nuestros propios sesgos y la sobreestimación de aquello que creemos entender del mundo que nos rodea.  Estos sesgos influyen profundamente en el comportamiento de los inversores en los mercados.

Desde la perspectiva tradicional, la toma de decisiones en condiciones de incertidumbre se aborda siguiendo la teoría de la utilidad esperada y asumiendo que los inversores son racionales y los mercados son eficientes. Sin embargo, según Kahneman la distinta percepción que tenemos de nuestras posibles pérdidas en contraposición a la percepción de nuestras posibles ganancias genera sesgos de conducta, influenciados por gran aversión a las perdidas. Podéis encontrar una reseña mas extensa sobre la obra en el recomendable blog Invertir en valor.
Estas dos últimas semanas el nerviosismo parece reinar en los mercados con varias sesiones de fuertes caídas y volatilidad. No me extrañaría que Twitter batiera previsiones en el Q1 viendo la febril actividad de la comunidad inversora twittera durante estos días.  Por lo leído no le habrá ido muy mal a BME estas semanas pues nos hemos lanzado con nuestra red a cazar gangas como posesos. Reflexionando sosegadamente este fin de semana me surge la duda de si algunos que presumimos de value investors y que rápidamente reconocemos los sesgos en el comportamiento ajeno no habremos sido presa del sesgo o prejuicio de punto ciego que comenta James Montier, es decir, que no vemos los sesgos actuar en nosotros mismos.
Dos de las empresas mas mencionadas y compradas durante estas semanas han sido Red eléctrica y Enagas. No somos pocos los que hemos visto (¿o creído ver?) al locuelo de Mr Market ofreciendonos una jugosa oportunidad de compra. Personalmente he vendido puts de REE, ENG y GAS en estos días.  ¿Que clase de value investors seriamos sino cumplieramos la máxima “Be fearful when others are greedy and greedy when others are fearful.”
En las últimas semanas de Enero los periódicos abrieron con titulares como “Nadal dará un hachazo a la gasistas y elétricas”. Esto hizo por ejemplo que ENG cayera del entorno de los 25€ a los 23€ y REE de los 19€ a los 17,5€. Presto y dispuesto me lancé a aprovechar el “ruido del mercado” vendiendo varias puts. Oportunidad histórica,  clamaban las redes(yields del 5-6%!) y los “me gusta” llovían por doquier al que comentara en twitter que se había unido a la compra. Por contra, los que comentaban sobre los riesgos de estas compras (elevada deuda de las empresas, efecto sobre las utilities de las subidas de tipos de interés, cambios regulatorios, niveles record de los índices…) han sido mas bien tachados de cortoplacistas, de hacer caso al ruido de los medios…Días después Nadal aclaró que el hachazo no iba a ser para tanto (al menos a corto plazo) y el rebote de un par de días en las cotizaciones sirvió para sacar pecho del gran acierto. ¿Véis? Lo mismo de siempre. En las siguientes sesiones llegaron los latigazos bajistas y comprar a 23€ ENG o REE a 17’5€  igual ya no parece tanto chollo cotizando hoy a 20€ y 16€ (buuhh cortoplacista, ventajista!!, ¿quien iba a imaginarlo?)
¿No habremos caído en parte en el efecto rebaño?¿ No es quizá algo cortoplacista tildar de gran oportunidad de compra la caída de REE de 19 a 17’5€? (hace apenas 5años cotizaba a 10€), ¿compensa el pago de comisiones para rebajar el precio medio de una acción en 0,30€? ¿Que pensáis? Habremos sido presas del sesgo de confirmación(tener en cuenta sólo la nueva información positiva,  la que reafirma ideas previas, obviando la negativa) , de conservación(aferrarse a creencias o predicciones previas y no reconocer la nueva información), de la ilusión de control, del punto ciego o realmente Mr Market nos ha dado una buena oportunidad y los equivocados son, como siempre, los otros?

 

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